“EL TROPEZAR ES PARTE DEL CAMINAR ”…
Escribe Amalia Miglianoz
…y
para dejar huellas, como emprendedores al engendrar la idea de un proyecto
debemos tener claro que solo se concretará con esfuerzo pero confiando, dejando
Fluir positivamente nuestras acciones
respetando la propia intuición y especialmente expresar los sentimientos en
total libertad siendo honesto con uno mismo.
Para
ello primeramente debemos plantearnos que es lo qué queremos, las relaciones
sociales o laborales, las ocupaciones que nos satisfagan, de que modo ya que es
esencial para lograr un mayor equilibrio interno.
En el camino, somos concientes que
pueden presentarse riesgos cuyas causas pueden ser de muy variado color, todo
es un adiestramiento.
La aceptación de los mismos
permitirá equilibrar las emociones recurrentes que pudieran surgir.
Muchas veces la no-acción en tiempo
y forma produce estados emotivos que agobian, que cuesta reconocer como preocupaciones,
ansiedad, miedos, temores, confusión, decepción,
depresión, ira, angustias todas
ellas limitantes para la imaginación.
Para salvar estas vallas es
necesario organización, ordenar los pasos iniciales necesarios para el
recorrido del camino del emprendedor teniendo en cuenta los principales:
Accionar
El emprendedor necesita acción para
impulsar sus ideas.
Negociar
El objetivo de este proceso de comunicación
entre dos partes es conseguir una decisión conjunta en términos armoniosos y su
resultado debe diferir a la posición inicial de las partes intervinientes.
Insistir
Perseverar es
decir mantenerse constante en la prosecución de lo comenzado, o sea el empeño
insistente en lograr un cometido.
Motivarse
Como clave de cualquier logro y
progreso, es la predisposición, el esfuerzo o
impulso que se realiza para satisfacer un deseo. Requiere de empuje, dirección,
resolución.
Nuestras
actitudes definen las huellas que
construyen nuestro camino
al andar .